Intitulado
DE LA SERIE: Cuando la memoria se convierte en polvo
Cuando la memoria se convierte en polvo constituye, para mi como artista, un proceso reflexivo en el que lo empírico, lo psicológico, y los críticos convergen. Concibo el gesto fortuito entre la selección de un documento fotográfico concreto y la preconcepción y construcción de diferentes narrativas como una práctica de rescate., en el que lo que parece desechable, viejo, o residual lleva el peso de una memoria que emerge como pretexto para recontextualizar y resignificar la historia congelada en papel fotográfico..
Me apropio de testimonios encontrados que abarcan desde la década de 1920 hasta finales del siglo XX.; los archive, clasificarlos, y transmutarlas en nuevas metáforas. manipulo conscientemente, meticulosamente construyendo otras realidades, yuxtapuestas, ensamblado, mutilado—sin intentar ocultar las huellas del tiempo en el papel o las costuras que producen estos fotomontajes.
Me considero un recolector insistente, un arqueólogo visual que opera tanto técnica como discursivamente sobre la elasticidad del registro de la realidad: una narrativa original que reactivar a través de la concepción de una ontología estética que abarca, social, político, religioso, y dimensiones familiares. Esta serie funciona como una especie de testamento construido y resucitado., destilando significados y mezclas extraídas de una cultura como la cubana –híbrida y singular– que sigue habitando en la nostalgia y en el sostenimiento de un ideal desgastado pero sorprendente.
armo paisajes, retratos, escenas vernáculas, y motivos abstractos para reformular la memoria individual y colectiva; enriquecer este patrimonio encontrado –muchas veces ubicado dentro de los confines de la familia cubana– y proponer un posible intersticio que nos recuerde quiénes somos y cómo nos vemos en el marco del debate artístico contemporáneo..







